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Asisto a la rigurosa historia de marzo en la plaza. Combates aéreos metralla entre las ramas ocupación que blande sus rayos rigurosos. Llegan las golondrinas como una espada huyen los tordos de los viejos plátanos. Y la ciudad se duerme mientras tanto lentamente dura, aguda seriamente, grave encerrada en sí misma bajo los televisores.
2003
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